Rallies.
Todos los pilotos de rally luchan contra el mismo adversario: el cronómetro. A diferencia de las carreras que se disputan en circuitos, los pilotos de esta disciplina automovilística no mantienen duelos directos con adversarios en la lucha de posiciones o por la victoria final. Más bien, el objetivo es recorrer un sector (conocido como tramo, crono o especial) en el menor tiempo posible.
Los pilotos cuentan con la ayuda de los copilotos, que elaboran notas de la ruta antes de la prueba para "cantarlas" posteriormente durante la carrera y así ofrecer instrucciones precisas sobre el tramo. Todos los rallies cuentan con sectores de enlace que conectan los tramos. Los enlaces no están cronometrados y transcurren por vías públicas.
Las carreras del WRC se disputan en carreteras cerradas al público o circuitos habilitados. Por otra parte, los llamados Rally Raids son itinerarios todo terreno de larga distancia en los que los participantes compiten durante miles de kilómetros. Los pilotos recorren distancias de unos 300 a 500 kilómetros por rally, mientras que los pilotos de Rally Raid suelen cubrir esta misma distancia en tan sólo una jornada.