El circo del Dakar cruza la frontera de Perú a Chile, de camino al final de etapa en Arica. Tras numerosos sectores de arena en las primeras cuatro jornadas, el recorrido se vuelve más pedregoso. Los participantes también deberán atravesar varios ríos que descienden al Pacífico desde los Andes. Aquí existen pocas referencias físicas en el entorno que ayuden a orientarse. Más que nunca, el copiloto deberá demostrar un excelente dominio de su libro de ruta.